probablemente no podre dormir.
esta es nuestra tipica hora y no estas aqui.
probablemente pasare la noche dando vueltas.
no me acostumbro a estar sin ti.
puse el reloj para que sonara a las 7 de la mañana, tendre casi dos horas para calmarme un poco, para respirar tratando de no marearme, estoy nerviosa, ansiosa, feliz.
estare a las 9 en el aeropuerto con mis emociones pegadas en el cielo.
cada vez es menos, ya no queda nada para que llegues.
una sola carta no bastaba, necesitaba mas que eso, la segunda cita del poeta era mas que una buena razon para ir mas alla, ya tenia 2 pruebas, una tercera seria mas que suficiente.
camine por el dormitorio por casi 5 minutos, espere que alguien golpeara la puerta, pero eso no ocurrio, al contrario, el lugar invitaba al mas amargo silencio, y no hice nada para evitarlo. el telefono sono de golpe, y tras un pequeño salto, corri a contestar.
-soy yo
-que vienes a buscar?
-no te rias.
-no lo hago, solo trataba de quitarle seriedad al asunto.
-lo encontré.
el escalofrio habito otro lugar de mi cuerpo, se paseo desde mi cuello hasta el final de mi espalda, acompañado de un fuerte palpito que por poco me arranca un suspiro, o un gemido o algo mas.
-tenias razon.-me dijo, mientras mis manos reaccionaban secandome las gotas que subitamente habian aparecido en los lados de mi frente.
trate de ocultar mi desconsuelo, o mi alivio o quizas solo intentaba mantener alejada cualquier pista que demostrara que yo aun tenia esperanzas. no dije nada.
-no era eso lo que querias?
corte el auricular, desconecte la linea telefonica, prendi un cigarro y me heche a llorar.